¿Cómo limpiar Acero Inoxidable? [Mejores Métodos + Guía Completa]

El acero inoxidable es un material esencial para las industrias alimentaria y sanitaria. Su importancia radica en que es sencillo de limpiar y soporta químicos de todo tipo para su adecuada desinfección.

Además, es resistente a la corrosión y a la infección por bacterias y virus de toda clase.

Así mismo, resiste el agua, el calor y los ácidos de ciertos alimentos. De ahí que sea uno de los materiales más utilizados en cocinas profesionales, laboratorios, maquiladoras, hospitales, sanitarios, y muchos sitios más.

El acero inoxidable es un material confiable y ofrece un buen acabado, brillante y estético. No obstante, requiere de ciertos cuidados para mantenerlo en buenas condiciones. Por suerte, estos cuidados son bastante simples y no requieren de mucho esfuerzo.

En este artículo  te decimos la forma más sencilla   para que tus muebles e instrumentos de acero inoxidable estén relucientes.

Puntos importantes a la hora de limpiar acero inoxidable

Como cualquier textura, la superficie del acero inoxidable tiene un patrón, conocido como «grano», el cual aparece de forma horizontal o vertical como si el material hubiese sido pulido en esa dirección.

La mejor forma de limpiar las superficies de acero inoxidable es siguiendo el patrón del grano, de esta manera lograrás darle el brillo máximo.

Contraindicaciones

Evita limpiar tus superficies de acero inoxidable con los siguientes productos:

  • Esmalte para pulir joyas.
  • Cualquier producto que contenga cloro o cloruro.

No utilices cepillos o estropajos de acero, o cualquier otro material abrasivo que pueda dañar la capa protectora del acero.

Evita limpiar la superficie de acero inoxidable cuando esta aun se encuentra caliente al tacto.

¿Qué productos son los más recomendados?

Existen varios productos y soluciones que puedes utilizar para mantener limpios tus muebles y electrodomésticos de acero inoxidable.

Entre los más comunes encontramos:
  • Vinagre blanco.
  • Acetona suave.
  • Bicarbonato de sodio.
  • Jabón suave.
  • Jugo de limón.
  • Aceite de oliva.
  • Aceite de bebé.
  • Toallas enceradas para muebles.
  • Limpiador de vidrios.
  • Paño de microfibra.
  • Paño de piel de oveja.

¿Cómo limpiamos electrodomésticos de acero inoxidable?

Si deseamos mantener el acabado de nuestros electrodomésticos, el agua tibia y un paño de microfibra son suficientes. Asegúrate de secar muy bien, ya que el agua puede dejar manchas sobre la superficie.

Si deseamos limpiar después del uso, podemos emplear una mezcla de agua tibia y jabón suave, tallando con el mismo paño de microfibra.

Al finalizar, utilizamos un paño seco para retirar el exceso de humedad y pulir el acabado.

¿Cómo limpiar superficies de acero inoxidable muy sucias?

Utiliza uno de los siguientes métodos:

Limpieza al vapor

Muchas manchas en el acero inoxidable suelen eliminarse fácilmente gracias a la acción del vapor.

  1. Hierve agua en un recipiente.
  2. Coloca un paño de microfibra sobre la superficie manchada.
  3. Vierte agua hirviendo sobre el paño para humedecerlo. Deja que el vapor actúe durante 10 minutos.
  4. Cuando la superficie se haya enfriado, frota el paño en dirección del grano.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio mezclado con jabón líquido para platos es una alternativa eficaz, en caso de que el método anterior no haya funcionado.

  1. Mezcla bicarbonato de sodio con jabón líquido de platos hasta formar una pasta espesa.
  2. Aplica esta solución sobre la mancha, frotando con el paño de microfibra en el sentido del grano.
  3. Enjuaga la superficie y sécala con un paño seco.

Vinagre

El siguiente nivel para retirar manchas difíciles.

  1. Vierte un poco de vinagre blanco sobre la superficie manchada.
  2. Dejar actuar durante algunos minutos.
  3. Frota con el paño de microfibra, siguiendo el sentido del grano.
  4. Enjuaga la superficie y sécala con un paño seco.

Si habiendo probado los métodos anteriores la mancha persiste, puedes intentar con un limpiador especial para acero inoxidable.

Sigue las instrucciones que vienen en el empaque. Al finalizar, limpia y seca como en los métodos anteriores.

¿Cómo limpiamos una campana de acero inoxidable?

Las campanas de acero inoxidable suelen llenarse de grasa en la superficie. Para retirarla, por fortuna, el método es muy sencillo, toda vez que el acero inoxidable permite la limpieza con diferentes productos, siempre y cuando estos no sean muy abrasivos.

Sigue este sencillo método para dejar la campana de tu cocina reluciente y libre de grasa:

Ingredientes

    • Jabón quita grasa libre de cloro
    • Paño de microfibra
    • Agua
    • Aceite de bebé

Instrucciones

  1. En un recipiente con agua tibia, coloca un poco del jabón quita grasa.
  2. Con ayuda del paño de microfibra, aplica la solución jabonosa sobre la superficie de acero inoxidable, asegurándote de frotar en el sentido del grano. Si la grasa se encuentra lo suficientemente fresca, este método será suficiente para eliminarla.
  3. Para las áreas más difíciles, aplica una capa delgada de jabón directamente sobre la grasa.
  4. Enjuaga y seca con un paño de microfibra.

Si la superficie permanece grasosa, puedes repetir el método, esta vez utilizando amoniaco en lugar del jabón quita grasa.

Luego de enjuagar el amoniaco, aplica un poco de aceite para bebé para remover residuos de grasa que pudieran permanecer sobre la superficie.

Otro método eficaz es utilizando bicarbonato de sodio, directamente sobre la grasa.

¿Cómo remover las manchas ocasionadas por huellas dactilares?

Nada más molesto que las marcas dejadas por las huellas dactilares, que le confieren al acabado liso y brillante del acero inoxidable, un aspecto sucio y poco higiénico.

Prueba cualquiera de los siguientes métodos infalibles para remover las huellas y dejar la superficie reluciente:

Para limpiar

  • Jabón suave y agua
  • Vinagre blanco
  • Agua de soda
  • Jugo de limón

Aplica cualquiera de los anteriores con un paño suave de microfibra.

Para pulir

    • Aceite de oliva.
    • Aceite de bebé.
    • Toallas enceradas para muebles.
    • Limpiador de vidrios.

Pulir con un paño de piel de oveja

¿Cómo removemos los rasguños?

Si bien es mejor dejar  los rasguños y grietas  en manos de un experto,  los rasguños muy pequeños y superficiales  pueden ser removidos aplicando una capa delgada de pasta de dientes.

Pule la pasta con un cepillo de dientes de cerdas muy suaves.

¿Cómo limpiar las manchas de ácido?

Aunque la aleación de acero inoxidable es resistente, aun es susceptible de mancharse por el uso de limpiadores domésticos a base de ácido.

Si esto ocurre, en cuanto el ácido se derrame sobre la superficie de acero inoxidable deberá enjuagarse inmediatamente. De lo contrario, el ácido puede provocar una reacción química que corroa la aleación, provocando un daño irreversible.

Para eliminar las posibles manchas que llegaran a quedar por causa de este tipo de productos debemos hacer lo siguiente:

Materiales

  • Guantes.
  • Mascarilla.
  • Agua.
  • Bicarbonato de sodio.
  • Amoniaco.
  • Atomizador.
  • Recipiente.
  • Paño de microfibra.

Instrucciones

  1. Colócate la mascarilla y los guantes antes de hacer cualquier cosa.
  2. Aplica agua sobre la mancha, utilizando el pulverizador.
  3. En el recipiente mezcla bicarbonato de sodio con agua hasta formar una pasta lo suficientemente densa para cubrir la mancha por completo.
  4. Deja actuar por unos minutos.
  5. Posteriormente, pule la mancha con el paño de microfibra, asegurándote de seguir el sentido del grano.
  6. Enjuaga.
  7. Si la mancha persiste, puedes aplicar un poco de amoniaco. Esto puede ocasionar que se desprenden humos nocivos, por lo que se recomienda ventilar previamente el lugar.
  8. Enjuaga la superficie y sécala con un paño seco.

Ácido muriático

El ácido muriático es muy reactivo. Puede ocasionar manchas negras sobre la superficie de acero inoxidable y provocar daños irreversibles si no es tratado a tiempo.

Para retirar manchas provocadas por ácido muriático, el proceso es el siguiente:

  1. En un recipiente añade 2 cucharadas de bicarbonato de sodio en una parte proporcional de agua, hasta formar una pasta espesa.
  2. Deja que la mezcla actúe sobre la mancha durante 15 minutos.
  3. Posteriormente, pule la mancha con el paño de microfibra, asegurándote de seguir el sentido del grano.
  4. Enjuaga.
  5. Repite hasta eliminar la mancha por completo.

Si la mancha persiste, intenta con el siguiente método:

  1. Con un cepillo de dientes de cerdas muy suaves, aplica sobre la mancha un limpiador de mampostería con ácido fosfórico.
  2. Deja que la mezcla actúe sobre la mancha. Esto puede tardar unos pocos segundos.
  3. En cuanto percibas que la mancha se va aclarando enjuaga para retirar la mezcla.
  4. No debes dejarla actuando por más de un minuto.
  5. Posteriormente, pule la mancha con el paño de microfibra, asegurándote de seguir el sentido del grano.
  6. Finalmente, mezcla 1 taza de amoníaco en 1 galón de agua.
  7. Aplica esta solución sobre la superficie con un paño de microfibra, asegurándote de retirar cualquier residuo del limpiador de mampostería.
  8. Enjuaga la superficie y sécala con un paño seco.

¿Qué es el acero inoxidable?

El acero inoxidable es un término que sirve para denominar a ciertos tipos de aleaciones de hierro con un mínimo de entre 10 y 12% de cromo.

Dichas aleaciones también pueden contener otros metales para mejorar su estructura y propiedades, como pueden ser el níquel, el molibdeno, el titanio o el cobre. Así mismo, también pueden realizarse adiciones no metálicas, siendo las principales el carbón y el nitrógeno.

La característica principal, para poder ser considerado acero inoxidable, es que la aleación sea resistente a la corrosión.

Cabe aclarar que el acero inoxidable es un material sólido.

Esto es oportuno señalar, ya que existen aceros con revestimientos que los hacen superficialmente inoxidables, pero no son considerados como aceros inoxidables, ya que no son aleaciones, sino metales bañados con otros metales y cuando el revestimiento se daña se pierde el efecto protector.

Por último, el acero inoxidable puede tener diferentes aspectos, de acuerdo a la forma en la que está fabricado y los componentes de la aleación.

Como ya mencionamos, su resistencia a la corrosión, así como sus propiedades higiénicas y su acabado estético lo hacen un material muy empleado para satisfacer diversos tipos de demandas y usos. Por ejemplo:

  • Electrodomésticos.
  • Mobiliarios para laboratorios y hospitales: sanitarios, mesas, pasamanos.
  • Construcción: fachadas y acabados.
  • Industria: alimentación, productos químicos y petróleo.
  • Joyería.