¿Cómo limpiar tu coche? [Guía Completa]

limpiar cocheLimpiar tu auto regularmente trae consigo múltiples ventajas. No sólo lo hace lucir espectacular, sino que también lo mantiene protegido.

Por ejemplo, la limpieza frecuente protege la pintura de la suciedad en el ambiente, la cual puede llegar a ser perjudicial.

Pero, así como el exterior requiere de cuidados, el interior también exige una atención constante.

Si queremos que nuestro coche se mantenga en excelente estado es importante que sepamos cómo limpiarlo a fondo y de la manera correcta.

   En este artículo encontrarás instrucciones sencillas para limpiar tu coche,   así como los principales consejos para mantenerlo impecable por mucho tiempo.

Principales recomendaciones para limpiar tu coche.

  1. Siempre comienza con las llantas. Esto evitará que la carrocería ya limpia se seque al aire, dejando manchas desagradables, lo que implica doble trabajo y esfuerzo.
  2. Además, si lavas las llantas en segundo término, te arriesgas a que las salpicaduras puedan ensuciar tu trabajo ya hecho en la carrocería.
  3. Al limpiar, utiliza dos cubetas, una para la solución limpiadora y la otra para el agua.
  4. Esto te ayudará a retirar la suciedad de tu esponja antes de volver a sumergirla en el jabón.
  5. No utilices jabón de platos o para el cuerpo, ya que estas soluciones pueden dañar la pintura.
  6. Contrario a lo que te haya dicho el Señor Miyagi, no formes círculos con la esponja. Limpia la carrocería en líneas rectas y paralelas.
  7. Si tu esponja cae al suelo, ya no la utilices o límpiala bien, antes de hacerlo. Ya que pudo haber levantado alguna partícula de polvo que podría rayar la pintura.

¿Qué productos debemos utilizar?

Si quieres limpiar tu coche como todo un profesional, es indispensable que cuentes con los materiales y productos adecuados.

  • Cubeta con solución limpiadora y agua tibia.
  • Paños de microfibra.
  • Esponja o guante de lavado.
  • Gamuza de cuero.
  • Un cepillo para neumáticos.
  • Un cepillo largo para limpiar detrás de los rines.
  • Cera.
  • Barra de arcilla.
  • Manguera o lavadora de presión.
  • Aspiradora.
  • Limpiador para vidrios.
  • Limpiador de goma para cristales.
  • Limpiador para neumáticos.
  • Limpiador de tablero y molduras.
  • Limpiador de tapicería.

¿Cómo limpiar el exterior de tu coche?

  1. Estaciona tu coche en un lugar sombreado. El calor acelera el proceso de secado y puede provocar manchas desagradables sobre la superficie.
  2. Limpia las llantas, una a la vez.
  3. Utiliza una toalla para secar los neumáticos distinta a la que utilizarás para el resto del auto.
  4. Emplea un cepillo de cerdas suaves para no dañar la superficie, y otro más largo y delgado para las partes internas y detrás de los rines.
  5. El limpiador para neumáticos debe ser libre de ácido y con un pH equilibrado, para no dañarlas.
  6. Enjuaga el auto para quitar la suciedad Esto te ahorrará trabajo más adelante. Además, este enjuague puede desprender partículas que podrían dañar la pintura cuando comiences a lavar con la esponja. 
  7. Limpia el auto con la solución limpiadora, comenzando por la parte de arriba. Recuerda que las partes de abajo suelen ser las más sucias. Si comienzas desde arriba, ayudas a ir enjuagando y removiendo la suciedad que se encuentra ahí. En cambio, si comienzas limpiando desde abajo, estarás llevando toda esta suciedad a las partes superiores.
  8. Enjuaga para evitar que la solución jabonosa deje manchas sobre la carrocería.
  9. Toma la toalla y comienza a secar la superficie. Si la toalla se ensucia o cae al suelo, cámbiala.
  10. Después de haber limpiado nuestro coche, quedarán evidentes todos aquellos desperfectos en la superficie: arañazos, oxidación, etcétera.
  11. Si al pasar la mano por la superficie, logras sentirla áspera o con imperfecciones, puedes utilizar una barra de arcilla para eliminarlas y restaurar la suavidad de la pintura.
  12. Al finalizar, puedes darle un pulido a la superficie, aunque no es obligatorio. Esto le proporcionará profundidad al color y realzará el brillo antes de encerar, sobre todo si tu coche es de color oscuro.
  13. Encera tu coche. El encerado no sólo le proporciona brillo a tu coche, sino que protege la pintura.
  14. Limpia el parabrisas y los retrovisores. Si quieres que los vidrios de tu auto estén libres de rayas, siempre debes limpiar de arriba hacia abajo. De esta manera podrás encargarte de las gotas de jabón que van goteando o escurriendo.
  15. Recuerda bajar las ventanas para limpiar la suciedad que se acumula en el borde superior.
  16. Al finalizar, limpia los limpiaparabrisas con alcohol.

¿Cómo limpiar el interior de tu coche?

  1. Retira los tapetes del interior. Sacúdelos para eliminar el polvo y restos de suciedad. Aspíralos y lávalos. Algunos tapetes pueden lavarse en lavadora.
  2. Recoge toda la basura. Deberás realizar una limpieza a fondo para asegurarte de que no quede nada. Asegúrate de retirar la basura de los portavasos y en los pliegues de los asientos.
  3. Rocía un poco de aceite de oliva o limpiador para vidrios en el portavasos y deja actuar durante 5 minutos.
  4. Retira la solución con una toalla de papel o un paño de microfibra limpio.
  5. Utiliza un cepillo de espuma o un pincel para limpiar el polvo que se acumula en las rejillas del aire acondicionado.
  6. Comienza a sacudir el polvo en todo el interior: asientos, paneles, etcétera. Recuerda aspirar el polvo mientras lo estás limpiando, para evitar que se asiente en otro lugar.
  7. Si lo prefieres, puedes usar el accesorio del cepillo de tu aspiradora para limpiar los componentes que contienen vinilo duro, plástico y metal, como el tablero y la consola.
  8. Al igual que en el exterior, comienza de arriba hacia abajo, de modo que toda la suciedad restante termine en el suelo.
  9. Aspira la tapicería. Usa la boquilla de tapicería para aspirar los asientos, las áreas tapizadas y el forro del techo.
  10. Limpia el parabrisas por dentro.
  11. Limpia la tapicería.
  12. Utiliza una goma de borrar especial (Magic Eraser) para limpiar las manchas en los asientos, antes de comenzar a limpiarlos.
  13. Frota suavemente, procurando no dañar la vestidura.

Tapicería de tela

Si tu tapicería es de tela, utiliza cualquiera de las siguientes alternativas para limpiarla:

  1. Jabón y carbonato de sodio.
  2. Agua tibia y bicarbonato de sodio.
  3. Vinagre y jabón.

Tapicería de piel

Si tu tapicería es de piel, puedes aplicar la solución de vinagre o alguna solución comercial.

  1. Humedece un cepillo con la mezcla y comienza a cepillar los asientos con movimientos circulares.
  2. Procura que los asientos no queden empapados. Tan sólo unas cuantas pasadas superficiales bastarán para remover las manchas.
  3. Si lo prefieres, puedes emplear una vaporeta.
  4. El vapor seco te ayuda a desodorizar y limpiar la tapicería, evitando que tengas que usar químicos para hacerlo.
  5. Una vez que hayas finalizado, limpia el asiento con una toalla.
  6. Usa toallitas con alcohol isopropílico para desinfectar el tablero y el volante. También puedes utilizar un poco de aceite de oliva o vaselina para darle un buen acabado al tablero.
  7. Aplica unas cuantas gotas con un paño de microfibra. Cuando hayas terminado, deja el auto secando con las ventanas abiertas.
  8. Coloca nuevamente los tapetes en el interior.
  9. Por último, puedes pasar la aspiradora una vez más para asegurarte de que no quede ninguna partícula de comida, polvo o tierra.

¡Listo! Tu auto ha quedado como nuevo.

Procura a tu auto un mantenimiento frecuente

Si quieres que tu coche esté reluciente, es importante que le proporciones un mantenimiento regular para que no tenga problemas.

Principales recomendaciones:

Conoce el manual de propietario

El manual contiene una gran cantidad de información importante que te ayudará a conocer mejor tu coche y familiarizarte con él.

Cambia el aceite regularmente

Sin duda, el mantenimiento de rutina más importante. Consulta el manual del propietario para conocer el tipo de aceite, la capacidad, el tipo de filtro y los intervalos recomendados por el fabricante.

Recuerda revisar tus niveles de aceite con regularidad.

Comprueba el estado de tus neumáticos

Mantener la presión de los neumáticos, según las recomendaciones del fabricante, no sólo es un motivo de seguridad.

Además, mejora el rendimiento del combustible y hace que los neumáticos se desgasten menos y duren más.

Se recomienda hacer una inspección, por lo menos, una vez al mes.

Comprueba los otros fluidos.

El aceite del motor no es el único fluido para revisar.

También es importante hacer un chequeo regular de tu líquido de frenos y transmisión y el anticongelante.

Examina las bandas y mangueras.

Si deseas mantener al punto tu coche, inspecciona con regularidad las mangueras y las correas en el compartimiento del motor.

Las mangueras dirigen el flujo de refrigerante para garantizar que el motor no se sobrecaliente.

Si te das cuenta que una manguera se ha separado, está rota, muestra grietas o protuberancias, cámbiala de inmediato.

Lo mismo ocurre con las bandas y correas. Si éstas muestran signos de desgaste o grietas, deberás remplazarlas.

Llévalo a una revisión periódica

Al menos dos veces al año, lleva tu vehículo con tu mecánico de confianza para que revise a fondo el estado de tu automóvil.

Así mismo, se recomienda efectuar una revisión preventiva del vehículo cada 10.000 kilómetros recorridos.