¿Cómo limpiar plata? [La Guía Completa]

La plata es uno de los metales más preciados en la tierra. 

Pero… Tampoco te he contado nada nuevo.

Existen un montón de cosas que tenemos por casa y artilugios que utilizamos que contienen plata.

¿Una preciosa vajilla para cenas importantes? ¿Un reloj de lujo? ¿Un mueble?

Sea lo que sea que quieras limpiar y contenga planta, entonces  has llegado al sitio correcto. 

Sigue leyendo y lo verás 😉

¿Por qué la plata se pone negra?

Lo primero que debes saber es que la plata se ennegrece y pierde su brillo por una razón muy sencilla: sulfuración.

Contrario a lo que muchos creen, la plata no se oxida, ya que no reacciona con el oxígeno, sino con el sulfuro de hidrógeno que está presente en el aire, de ahí que sea considerado como un metal noble, al igual que el oro y el platino. 

La reacción química que tiene lugar cuando la plata entra en contacto con el sulfuro de hidrógeno termina formando una capa superficial y muy fina alrededor del metal, la cual funciona como una protección del mismo, pero le proporciona ese aspecto opaco y sin brillo.

No obstante, la plata aun se conserva pura debajo de la superficie de esta capa, por lo que aún podemos recuperarla.

Lo único que necesitamos hacer es desprender esta película protectora que se ha formado alrededor del metal.

Para ello, podemos optar por diferentes métodos.

Limpiar plata con aluminio, vinagre y bicarbonato.

Este es, sin lugar a dudas, un método infalible. Lo mejor de todo es que no toma tanto tiempo.

Como ya te mencioné, los objetos de plata se oscurecen por la capa de sulfuro de plata que se forma en la superficie, luego de que la plata reaccione al sulfuro de hidrógeno que está presente en el aire.

Así pues, lo que debemos hacer para limpiar la plata es, a grandes rasgos, eliminar el sulfuro de plata.

Por lo tanto, necesitamos una reacción química que invierta el proceso, es decir, que transforme el sulfuro de plata en plata, nuevamente.

Esto se puede lograr colocando una mezcla de agua caliente, sal y bicarbonato sobre el metal, y colocándolo todo dentro de un contenedor de aluminio.

Ingredientes

  • Una cucharada de bicarbonato.
  • 1/2 taza de vinagre blanco.
  • Papel aluminio o Bandeja de Aluminio.
  • Una cucharada de sal (de preferencia, de mar).
  • 1 taza de agua.

Instrucciones

  1. Agrega el bicarbonato de sodio y la sal de mar dentro del recipiente de aluminio. Si lo prefieres, puedes utilizar cualquier recipiente y forrarlo con papel aluminio.
  2. Pon el agua a calentar. El agua caliente, a punto de ebullición, activará el bicarbonato de sodio, iniciando el proceso de conversión del sulfuro de plata a sulfuro de aluminio.
  3. Vierte lentamente el vinagre y el agua hirviendo dentro del recipiente. Mezcla, pero hazlo con cuidado, pues la reacción será casi inmediata. Puedes limpiar la plata sin agregar vinagre, pero si quieres hacerlo de forma rápida, considera que el vinagre acelera dramáticamente el proceso.
  4. Coloca la pieza de plata en el recipiente y cúbrelas, asegurándote de que toda la superficie toque el aluminio. Si metes varias piezas, procura que no queden encima unas de otras.
  5. Espera entre 30 segundos y un minuto. Más, si tienes piezas muy ennegrecidas, deberás dejarlas cubiertas unos minutos más. Diez minutos puede ser suficiente.
  6. Retira tus piezas y púlelas con un trapo, para afinar los detalles.
  7. ¡Listo! En tan sólo unos minutos tendrás tus piezas de plata relucientes

Lo que ocurre es que el aluminio de la bandeja reacciona con el sulfuro de plata del utensilio, liberando plata y produciendo sulfuro de aluminio, el cual termina quedándose en el contenedor.

La mezcla caliente permite y acelera la reacción.

En resumen: Sulfuro de plata + aluminio = plata + sulfuro de aluminio

Así, el utensilio de plata recupera su brillo pues se ha desprendido de la capa de sulfuro de plata.

Por su parte, el recipiente de aluminio se oscurece a causa del sulfuro de aluminio que se deposita en su superficie.

De hecho, si nos aproximamos al recipiente seremos capaces de percibir un  consecuencia del ácido sulfhídrico que se forma en pequeñas cantidades.

Limpiar plata con una goma de borrar

Sí, tan sencillo como se lee. Tal vez tengas una pieza de plata que ha perdido un poco de brillo, pero aún no se torna negra.

En estos casos, antes de optar por métodos más complicados, puedes probar puliendo la pieza con una goma de borrar.

En muchas ocasiones, encontrarás que resulta un remedio bastante eficaz para devolver el brillo.

Incluso, puedes pulir tus utensilios antes de proceder con otros métodos.

Limpiar plata con pasta dentífrica

Suena lógico, si consideramos que la pasta de dientes es lo suficientemente eficaz para eliminar la placa en los dientes.

Pues bien, para este método sólo necesitas un poco de pasta dental, jabón neutro y agua caliente.

Se trata de una alternativa bastante eficaz, ya que los componentes de la pasta dentífrica reaccionan con el sulfuro de plata, eliminando el azufre.

Muy recomendable para piezas muy grandes o para limpiar aquellas piezas de difícil acceso.

Instrucciones

  1. Sumerge la plata en una mezcla de agua caliente y jabón neutro.
  2. Luego de unos minutos, retira la pieza y frótala con el dentífrico, alrededor de cinco minutos.
  3. Finalmente, limpia la pieza con otro baño de agua y jabón neutro, y púlela con un paño absorbente para afinar los detalles. 

Limpiar plata con cáscara de bananas o plátanos

Has leído bien: cáscara de plátano o banana.

Este método es ideal para limpiar plata en piezas pequeñas y delicadas, aunque no funciona muy bien con piezas muy grandes, ni con aquellas que están muy oscuras.

Instrucciones

  1. Coloca tus cáscaras de plátano en la licuadora y, con un poco de agua, licua hasta que se forme una pasta densa. 
  2. Utiliza esta mezcla para frotar la pieza de plata; puedes utilizar un paño suave o un cepillo de dientes.
  3. Al terminar, limpia la plata con agua para eliminar la pasta restante.
  4. Seca con un paño limpio.

Si prefieres evitar la licuadora, también puedes utilizar la piel del plátano para limpiar piezas de plata.

Sólo frota cada una con la parte interna de la piel, durante unos minutos. Así, es mucho más rápido y sencillo, aunque no es tan eficaz.

Limpiar plata con limón y sal

El limón es bastante eficiente para recuperar el brillo de la plata. Con este método, te puedo asegurar que tus piezas quedarán relucientes.

Lo único que necesitas es un limón y una cucharada de sal.

Instrucciones

  1. Corta el limón por la mitad y úntale la sal. Si lo prefieres puedes agregar el jugo de limón a una cucharada de sal, procurando hacer una especie de pasta.
  2. Frota la mezcla sobre la pieza de plata.
  3. Deja actuar la mezcla por unos minutos. El efecto exfoliante del limón combinado con la sal ayudará a recobrar el brillo de tu pieza.
  4. Al finalizar, limpia con un paño húmedo.

Limpiar plata con patata

Este método funciona muy bien si la pieza de plata sólo requiere recuperar su brillo. No es muy eficaz para aquellas piezas que ya están ennegrecidas.

Instrucciones

  1. Corta una patata por la mitad.
  2. Utiliza la parte interna de la patata para frotar la pieza de plata.
  3. Deja que la patata haga efecto durante unos 5 minutos.
  4. Transcurrido este tiempo, elimina los restos de patata con una servilleta de papel.

¿Cómo evito que la plata se ensucie?

Ya te he explicado cómo limpiar de forma rápida y sencilla tus piezas de plata. Pero, tal vez, también te interese saber qué es lo que puedes hacer para que tu plata se conserve brillante por mucho más tiempo.

Pues bien, para evitar que la plata se ensucie, pon atención a los siguientes consejos:

  1. Evita que tus piezas de plata estén expuestas al ambiente. Lo mejor es que las conserves en un lugar herméticamente cerrado.
  2. De ser posible, guárdalas de forma individual para evitar que se rayen entre sí.
  3. No las dejes expuestas al sol directo. Evita colocar cualquier producto cosmético sobre ellas.
  4. Si se tratan de alhajas, colócatelas después de haber terminado de maquillarte, de modo que los productos no tengan contacto con ellas.
  5. No utilices la plata al hacer ejercicio, ya que el sudor puede opacarlas.
  6. Para evitar que la plata sea rayada, lo recomendable es guardarla de forma separada, en un paño de tela suave.