Cómo Limpiar la Vitrocerámica: [Pasos y Puntos Importantes]

Las vitrocerámicas han surgido como  una de las nuevas alternativas en la cocina. 

No sólo por su muy bonito diseño, que le otorgan a tu espacio un toque moderno y elegante, sino también porque, entre sus múltiples ventajas, encontramos que son más seguras y eficaces.

Pero como ocurre cada que una nueva tecnología se vuelve tendencia, debemos  aprender la manera en la que podemos conservarla  en las mejores condiciones.

Cómo limpiar tu cocina de vitrocerámica

El siguiente es  el método más simple  para mantener limpia tu estufa de vitrocerámica.

Materiales

  • Esponjas suaves.
  • Paños de microfibra.
  • Guantes de pástico.
  • Paño de tela del tamaño de la cocina.
  • Rasqueta.
  • Detergente especial para vitrocerámica.
  • Bicarbonato de sodio.

Instrucciones

  1. Asegúrate que la vitrocerámica esté fría (¡para evitar quemarte!).
  2. Pasa una esponja suave, levemente húmeda, sobre la superficie para deshacerte del polvo residual.
  3. Seca con un paño de microfibra limpio.
  4. Si la superficie está muy sucia o grasosa, puedes aplicar unas gotas de vinagre blanco y esparcir sobre la superficie con un paño limpio.
  5. Permite que el vinagre actúe duran te un par de minutos. Posteriormente, retira .el vinagre con un paño húmedo
  6. Deja que la superficie se seque.
  7. Una vez que la superficie quede seca, espolvorea un poco de bicarbonato de sodio por toda la cocina, de manera que cubras la placa por completo.
  8. Empapa el paño de tela en agua tibia o caliente. El paño no debe quedar muy húmedo.
  9. Extiéndelo por encima del bicarbonato, de manera que cubras toda la superficie. Si no cuentas con un paño del tamaño necesario, puedes utilizar varios paños.
  10. Deja reposar durante 15 minutos.
  11. Con los guantes de plástico puestos, retira el paño húmedo y utilízalo para quitar los restos de bicarbonato de sodio.
  12. Finalmente, pule la superficie con un paño de microfibra y un poco de vinagre. Esto le dará un aspecto brillante a la placa de vitrocerámica.
  13. Deja secar.

Puedes utilizar, en lugar del bicarbonato de sodio, una esponja con detergente especial para placas de vitrocerámica. Tan sólo sigue las instrucciones que vienen indicadas en el envase.

Recomendaciones

  • Limpiar después del uso.
  • Recuerda que las esponjas ásperas y las fibras de metal estropean la placa de vitrocerámica.
  • Al limpiar, evita usar amoniaco y otros productos abrasivos que puedan dañar la placa.

¿Cómo retirar las manchas y la suciedad fácilmente?

Recuerda limpiar las manchas y derrames en cuanto ocurran. Esto evitará que se incrusten en la placa, haciéndolos más difíciles de quitar.

Para ello, coloca un poco de detergente especial sobre la mancha cuando la cocina aún se encuentre caliente.

Una vez que se haya enfriado, pasa un paño de microfibra para limpiar. 

¿Cómo retirar la suciedad que está muy incrustada?

Utiliza  cualquiera de los siguientes métodos  para retirar la suciedad más difícil:

Jugo de limón

  1. Aplica unas gotas de jugo de limón sobre las manchas difíciles y déjalo actuar durante un minuto.
  2. Posteriormente, frota con un paño limpio. Si la mancha está muy incrustada, en lugar del paño utiliza la rasqueta.

Vinagre

  1. En un recipiente, diluye unas gotas de vinagre en media taza de agua tibia.
  2. Aplica la solución sobre la mancha.
  3. Espera un minuto.
  4. Posteriormente, frota con un paño limpio o con la rasqueta.

Aceite de oliva

El aceite de oliva tiene propiedades lubricantes que lo convierten en un agente perfecto para limpiar grasa y residuos.

  1. Vierte unas cucharadas de aceite de oliva sobre la mancha para aflojarla.
  2. Espera cinco minutos.
  3. Posteriormente, frota con un paño limpio o con la rasqueta.

Hielo

  1. Coloca uno o varios cubos de hielo sobre la mancha.
  2. Espera que la mancha se enfríe. Aproximadamente, un par de minutos.
  3. Retira los hielos.
  4. Posteriormente, frota con un paño limpio o con la rasqueta.

Esponja borradora

La esponja borradora es un tipo especial de esponja con microporos que permite limpiar las superficies.

Adquiere una en cualquier tienda comercial y lee las instrucciones antes de utilizar.

Recomendaciones

  • Ten cuidado al utilizar la rasqueta o la esponja borradora. Si raspas muy fuerte puedes dañar la superficie.
  • Puedes utilizar, si lo prefieres, un cepillo de dientes de cerdas suaves para remover la suciedad pegada.

¿Cómo retirar las manchas ocasionadas por quemaduras?

  1. Con la rasqueta o una espátula de silicón raspa con mucho cuidado la mancha.
  2. Tan sólo remueve la parte superficial de la quemadura, teniendo cuidado de no dañar la placa de vitrocerámica.
  3. En un recipiente mezcla cuatro cucharadas de bicarbonato de sodio con dos cucharadas de agua.
  4. Mezcla hasta formar una pasta espesa.
  5. Coloca esta pasta sobre la mancha de quemadura.
  6. Cubre con un paño húmedo en agua tibia o caliente.
  7. Espera 30 minutos.
  8. Transcurrido ese tiempo, retira el paño y con un paño de microfibra enjuaga el área afectada para retirar los restos de la pasta de bicarbonato.
  9. Si la mancha persiste, repite la operación. O bien, puedes utilizar una esponja borradora.

Algunos consejos para mantener limpia y en buen estado tu cocina de vitrocerámica

  • Usar el tamaño de hornilla correcto de acuerdo al recipiente que deseamos calentar. Lo mejor es siempre emplear un recipiente que cubra completamente la zona de cocción.
  • Colocar el recipiente en el centro de la zona de cocción.
  • Utilizar recipientes en buen estado.
  • Al cocinar, no arrastres los recipientes ni los coloques con fuerza para evitar rayar la placa de vitrocerámica.

¿Qué es la vitrocerámica?

 Las estufas de vitrocerámica  le deben su nombre a la placa lisa de cerámica vitrificada que se coloca entre la fuente de calor y el objeto que desea calentarse.

Esta placa es semejante a un cristal y su eficacia radica en que posee una gran resistencia al calor, así como gran facilidad para trasmitirlo.

Las fuentes de calor consisten en resistencias eléctricas, las cuales se activan mediante un botón dactilar, el cual también permite regular la intensidad del calor según lo deseemos.

Así mismo, algunas cocinas vitrocerámicas cuentan con un temporizador para apagar los fogones pasado un determinado tiempo.

También existen la cocina vitrocerámica de inducción, cuyo sistema se activa mediante campos electromagnéticos.

Tipos de cocinas vitrocerámicas

Con base en lo anterior, podemos ver que existen  diferentes tipos de cocinas vitrocerámicas,  dependiendo del sistema que utilicen para generar el calor. Entre los tipos de cocina vitrocerámica más comunes encontramos:

Vitrocerámicas de gas

Son las más antiguas.

Cuentan con quemadores de celdillas, ubicados debajo del  cristal y dispuestos en un patrón de panal de abeja.

Vitrocerámicas de resistencia eléctrica

Son las más comunes.

Su sistema de calor consiste en una resistencia eléctrica bajo la placa de cerámica vitrificada.

Vitrocerámicas de inducción

Realmente,  son una pasada.  La velocidad con la que calientan el agua o los alimentos es impresionante. 

Son las más modernas y cada vez se imponen más en el mercado.

La fuente de energía es a través de campos magnéticos, por lo que el calor se produce mediante la agitación magnética y el aprovechamiento de corrientes parásitas.

El vidrio permanece frío y es  más fácil de limpiar. 

Ventajas de las cocinas vitrocerámicas

Dependiendo del sistema con el que se produce el calor encontramos las siguientes ventajas:

De resistencia eléctrica

Se pueden usar  todo tipo de recipientes,  por lo que una vez que se adquiere la nueva cocina ya no se requiere hacer una inversión mayor.

Puede calentar acero, barro, etcétera.

Su sistema es de calentamiento progresivo, lo que quiere decir que tarda en alcanzar las temperaturas muy altas. Esto es particularmente ventajoso en aquellos casos en que requerimos una cocción lenta y gradual.

 Su superficie es fácil de limpiar,  ya que al ser lisa los restos de cocina y salpicaduras se eliminan fácilmente.

Otra ventaja es que su eficacia no se ve afectada por las impurezas en la superficie, por el contrario, si quedan impurezas o restos de comida adheridos, el sistema suele carbonizarlos, facilitando la tarea de limpieza.

Entre sus desventajas, sin embargo, encontramos que pueden ser peligrosas, ya que no todas las cocinas de este tipo poseen indicadores que permitan determinar si la superficie sigue caliente.

Así mismo, al trabajar mediante resistencias, el gasto energético es considerable.

De inducción

 Calienta mucho más rápido  que la vitrocerámica de resistencia, lo que puede resultar una ventaja para aquellas personas que les gusta cocinar rápidamente.

Ahorro eficiente de energía. En comparación con la anterior, una cocina de inducción gasta hasta un 25% menos.

Control preciso de la temperatura, ya que el imán mediante el cual se genera la agitación magnética no posee inercia calórica; esto permite regular la potencia como en una estufa común de gas, pero de forma más precisa.

Así mismo, al carecer de inercia calórica, permite que el vidrio se enfríe rápidamente, haciéndola  mucho más segura. 

Al igual que la de resistencia, la vitrocerámica de inducción posee una superficie lisa y fácil de limpiar.

Otra ventaja que comparten todas las cocinas de vitrocerámica es que, al no haber nada que se interponga entre la fuente de calor y el recipiente que se desea calentar, se reduce el riesgo de incendios y de explosiones accidentales.

Entre las desventajas que presentan las cocinas de inducción está que se requiere el uso de recipientes con fondo ferromagnético, y aunque estos son cada vez más comunes, implican un gasto extra al adquirir la cocina.